COMUNICADO DE PRENSA
No. 2 - 2011
En menos de ocho días van 2 mujeres asesinadas.
Urgente llamado ante la grave situación de violencia en la Comuna 13 de Medellín
Son muchas las víctimas invisibilizadas de esta guerra urbana.
El desplazamiento intra urbano va en aumento y en los últimos meses han asesinado artistas, mujeres, jóvenes niños y niñas.
Medellín, mayo 31 de 2011. La expresión de la guerra que se libra en las comunas de Medellín ha tomado formas extremas e indolentes, la degradación es más evidente día a día y ocurre ante la indiferencia de las autoridades y de los ciudadanos y ciudadanas.
La comunidad vive bajo los rigores de la confrontación entre grupos armados o como se les denomina comúnmente, bandas delincuenciales, bandas criminales o delincuencia común; a las personas que habitan en estos sectores les toca vivir bajo un régimen de control y terror impuesto por los actores armados, sometidos/as a perder la vida, pagar extorsiones, desplazarse y no poder transitar libremente por algunos sectores vetados, lo cierto es que su accionar asesino e indiscriminado viene afectando los derechos humanos fundamentales de un alto porcentaje de hombres, mujeres, jóvenes, niños y niñas que aquí habitan. El conflicto armado de la Comuna 13 es una realidad que sigue siendo invisibilizada.
Según los informes de medicina legal esta comuna tiene el desastroso primer lugar en número de personas asesinadas en toda la ciudad en lo que va del presente año, sin olvidar que ocupó el mismo puesto el año anterior; la situación de violencia no cambia a pesar de ser el sitio de la ciudad con mayor presencia de fuerza pública.
En la zona continúan en aumento el desplazamiento intra urbano, además, en los últimos meses han asesinado artistas, mujeres, jóvenes niños y niñas, que “caen” ya sea por las mal llamadas balas perdidas, el cruce de las fronteras invisibles, las asonadas, las muertes selectivas o los enfrentamientos entre los actores armados; las personas siguen intentando sobrevivir entre el fuego cruzado a pesar de la mordaza, el miedo y el rumor difundidos en grafitis, comentarios y balaceras. Hace poco fueron asesinados tres adolescentes y otros tres fueron heridos, igualmente fueron asesinadas violentamente dos mujeres, en menos de 8 días en sitios aledaños al asentamiento Altos de la Virgen.
En la comuna 13 el régimen de terror implantado desde hace varios años sigue dándose como una guerra sin cuartel entre lomas, escaleras y calles cada vez más solas, a medida que llega la noche pues se ha impuesto el toque de queda, los espacios sociales y de encuentro terminaron siendo ocupados por los grupos armados que han confinado y condenado a sus miles de habitantes a vivir en la indefensión y mínimo cumplimiento de sus derechos fundamentales.
Aunque en la zona se evidencian la inversión social y los esfuerzos destinados a garantizar la seguridad y tranquilidad, ésta se mueve entre la insuficiencia y el fracaso, en la medida en que no son intervenciones integrales sino que son estrategias puntuales que tienen como finalidad atender la contingencia y efectos inmediatos de la confrontación; la presencia de organizaciones comunitarias o la posibilidad de intervenciones sociales se han visto disminuidas, coartadas y amedrentadas ante la presencia y control que los actores armados han impuesto.
Las formas de enfrentamiento, aniquilación y control se han incrementado y se han vuelto cada vez más crueles y especializadas, adquiriendo tintes de sistematicidad y exhibiendo modos de operar propios de grupos que intentan sustentar su poder en el terror que producen sus actos, generando fragmentación y desconfianza entre las personas y comunidades; como consecuencia de ello se identifican graves impactos emocionales. Todo esto sucede sin que las autoridades logren impedirlo y cumplir con su función de protección y garantía del derecho a la vida.
En la comuna 13 y en la ciudad de Medellín está amenazada la posibilidad de superación del conflicto armado, mientras no se garantice el derecho a la vida digna.
Por lo tanto, exigimos:
Que las entidades competentes protejan a la comunidad que se encuentra ante el riesgo del fuego cruzado.
Que la Alcaldía de Medellín le dé tratamiento y protección a las familias y personas afectadas por el conflicto armado y les proporcione las garantías necesarias para restablecer su derecho a una vida libre de violencias, que se garantice el acceso a los derechos vulnerados de manera definitiva y no transitoria.
Que la Administración Municipal evalúe y tome correctivos pertinentes para evitar que las familias sigan siendo expulsadas y amenazadas en el lugar donde habitan.
Que se garantice un proceso de acompañamiento psicosocial a largo plazo que le permita a las víctimas asimilar y elaborar sus sentimientos de desprotección y desorientación para que puedan reconstruir sus proyectos de vida.
Exigimos atención, respeto de los derechos humanos fundamentales, ofertas inclusivas y pertinentes para los y las jóvenes, medidas de acompañamiento, protección y garantía de los derechos humanos en la ciudad.