> El Encuentro es un espacio pensado desde las mujeres con una intención expresa de reflexionar.
> Las guerras se justifican en nombre de los ciudadanos y ciudadanas en el mundo, pero el 90% de sus víctimas son población civil.

> En el 2001 los gobiernos en el mundo destinaron al presupuesto militar US830 millones de dólares, mientras que 1.600 millones de personas viven con menos de 2 dólares al día.
> El gasto militar en el mundo en el 2003 significó el 6% respecto al año anterior.

Mensajes Especiales DE BAT SHALOM Y MUJERES DE NEGRO DE ISRAEL

UNIFEM HACE UN LLAMADO A LAS MUJERES COLOMBIANAS PARA QUE PARTICIPEN EN TODOS LOS PROCESOS DE PAZ Joanne Sandler, subdirectora del Fondo de las Naciones Unidas para el desarrollo de la Mujer, UNIFEM, afirmó que las mujeres de países en conflicto, como en el caso de Colombia deben estar en los procesos de paz. La afirmación fue planteada en el marco del Encuentro Internacional de Mujeres Contra la Guerra, que reúne a 300 delegadas nacionales y 30 mujeres internacionales, evento que se realiza el 10, 11 y 12 de agosto en el hotel Tequendama en Bogotá.
La subdirectora de UNIFEM , explicó que a dos meses de cumplirse cinco años de la vigencia de la resolución 1325 del Consejo de Seguridad de la ONU, el consenso sobre la participación de las mujeres en procesos de paz es mundial. “es la mejor manera de construir y sostener democracias, reducir la incidencia del conflicto armado y lograr el desarrollo humano”.
La resolución 1325 expedida por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas en octubre de 2000, insta a los estados a incluir a las mujeres como actor social en los procesos de negociación de paz, al igual que en la prevención y el postconflicto.
Las mujeres representan el 50% de la población total del mundial, son esenciales para hacer frente a los desafios importantes, “sin embargo cuando se negocia la paz, son generalmente los combatientes quienes tienen un lugar privilegiado en las mesas de negociación , la participación de las mujeres sigue siendo baja en todos los espacios de decisión política”, afirmó la señora Sandler.
Por su parte, Rosaline Mccarthy, una mujer líder de Sierra leona en África, consideró que en cumplimiento del marco jurídico internacional que ofrece la resolución 1325 de las Naciones Unidas, las mujeres deben estar no solo en los procesos de paz, sino también tienen un papel fundamental en la prevención de conflictos y en la reconciliación. “Las mujeres siempre llevan la peor parte de la guerra, porque son las esposas de los guerreros o las viudas o las mujeres desplazadas que quedan con todo el peso de la familia. En las mujeres recae buscar también participar en los proceso de paz y presionar a los actores armados para que negocien por la vía del diálogo y así evitar más muerte y destrucción en el mundo”. Afirmó la líder africana.
" ENCUENTRO INTERNACIONAL DE MUJERES CONTRA LA GUERRA”

Un atlas femenino de la paz Natella Akaba es abkhaza, historiadora, directora del Centro para los Derechos Humanos y Soporte de la Democracia, fue integrante del parlamento de Abkhazia, una de las republicas autónomas de Georgia, presidenta de la comisión de Derechos Humanos de ese mismo organismo y ha dedicado gran parte de su vida a trabajar por una solución pacífica al conflicto armado entre Abkhazia y Georgia.
Este conflicto, que había estado bajo un largo letargo durante los años de la Unión Soviética, estalló a principios de los 90 luego de la disolución de la URSS y es una de las tantas guerras internas que hay en el mundo. Natella integró también la delegación abkhaza durante las negociaciones oficiales de paz en 1995 y hace parte, como también lo hace Marina Pagava, de las muchas mujeres del Caucaso que están empeñadas en construir una cultura de paz y buscar salidas negociadas a los varios conflictos que se dan en esa región oriental.
Mientras ellas lo hacen en el Caucaso, la italiana Luisa Morgantini adelanta proyectos similares en Israel y Palestina, aunque también ha trabajado por la paz en Yugoslavia, Albania, Argelia, Marruecos y Tunes, entre otros, apoyando especialmente a asociaciones de mujeres. En 1995 recibió el premio de Paz israelí, “Mujeres de Negro”.
O Gloria Roigi Giménez, catalana, psicóloga, y quien en 1995, como integrante del grupo Dones x Dones trabajó incansablemente para poder denunciar la violencia que se estaba cometiendo contra las mujeres y la población de Bosnia en general, durante la guerra de Los Balkanes. Hoy su objetivo principal es similar, pero con otros territorios, Afganistán e Israel y Palestina.
Y para no ir más lejos tenemos a Natalia Springer, colombiana, egresada de Ciencias Políticas de la Universidad de los Andes, consultora de la Otán y de Naciones Unidas para acompañar procesos de resolución, con énfasis en la justicia con reconciliación, en lugares como Sierra Leona, Bosnia-Herzegovina, Irlanda del Norte, Angola, Ruanda y Uganda. Por sus investigaciones sobre justicia transicional y comisiones de la verdad le fue entregado el Premio en Ciencias Sociales de la Academia Austriaca de Ciencias. Es una mujer convencida de que la ley de perdón y olvido es sinónimo de impunidad y por ello ya ha hecho varias propuestas para los procesos de reinserción y desmovilización en Colombia. En una entrevista reciente afirmó “Lo que hago en diferentes partes del mundo lo hago pensando en mi país”
Todas ellas, y unas veinte mujeres más, que desde diferentes sectores de la sociedad, están insistiendo en construir y fortalecer propuestas pacífistas, feministas, éticas, dirigidas a buscar otras salidas a los conflictos, estarán en Colombia en el Encuentro Internacional de Mujeres contra la Guerra, certamen que se realiza en el marco de la Campaña por la Desmilitarización y Recuperación de la Vida Civil.
La paz, una actitud cotidiana El encuentro convocado por Iniciativas de Mujeres por la Paz – IMP y la Ruta Pacífica de las Mujeres, se realizará en Bogotá, del 10 al 11 de agosto, contará además con la participación de doscientas mujeres colombianas, integrantes del movimiento social de mujeres contra la guerra en Colombia, quienes a partir de los diferentes paneles y experiencias internacionales, en dialogo con el acumulado de la propuesta colombiana, acordarán unos puntos comunes para proponer como objetivos permanentes de desarrollo y presión a los diferentes grupos de mujeres que en el mundo quieren aportar a la construcción de la paz.
Según Marina Gallego, Coordinadora Nacional de la Ruta Pacífica de las Mujeres, una de las dos iniciativas que promueven la campaña, la idea del encuentro se originó en el 2002, luego de la gran movilización de 40 mil mujeres a la Plaza de Bolívar, como una necesidad creciente generar acuerdos que permitan fortalecer el movimiento a nivel mundial para enfrentar la creciente militarización de la sociedad
Por eso, el Encuentro se adelantará por medio de paneles alrededor de tres ejes temáticos. Por un lado abordar como los militarismos, fundamentalismos, nacionalismos y terrorismos, justifican las actuales guerras. En segundo lugar y en consecuencia, como los costos de la guerra disminuyen la inversión social y aumentan la feminización de la pobreza; y en tercer lugar, el tema de la guerra como desligitimadora del avance de la democracia y su incidencia en la ciudadanía de las mujeres.