COMUNICADO No. 6. Octubre 31 de 2006

RUTA PACIFICA DE LAS MUJERES – 10 AÑOS
25 de noviembre día internacional de la no violencia contra las mujeres

 

Con silencios no hay justicia ni paz

 

Ruta Pacífica de las Mujeres
Para recuperar la esperanza en el futuro del país

La Ruta Pacífica de Mujeres que surgió en 1996 en un contexto de violencia generalizada, como una propuesta feminista de cara a la crítica realidad del conflicto armado colombiano y su impacto en la vida de las mujeres, tiene la voluntad indeclinable de rechazar la guerra y la violencia como estrategia para tramitar los conflictos públicos y privados.

Esa ha sido la razón mediante la cual se han movilizado en los últimos 10 años, unas 17.000 mujeres, constituyéndose en la propuesta con mayor capacidad de movilización sistemática y permanente articulada a una propuesta programática. Las movilizaciones de la Ruta han sido un medio privilegiado para concertar y establecer alianzas fundamentalmente con organizaciones y grupos de mujeres y con organizaciones de derechos humanos, sociales y políticas.

Las movilizaciones más importantes son: Mutatá 1996;  Pavarandó, Suroeste-Andes, Coloquio Medellín, Ruta Regional Antioquia,  1997; Cabildo de Mujeres por la Paz en Bogotá, 1997; Cartagena Tribunal de la Verdad, 1998; Barrancabermeja, 2000; Abejorral, 2001; Regional Antioquia, Barrancabermeja, Bogotá, 2002; Putumayo 2003.

Sus posturas y consignas se han enfocado hacia la exigencia del diálogo político para conseguir la paz, las salidas no violentas y el fin del militarismo. La Ruta Pacífica de las Mujeres ha planteado una propuesta política que interrumpa la guerra y las relaciones de fuerza e incida en lo privado, lo público y en el cuerpo de las mujeres.
Son conocidas sus consignas de “No pariremos más hijos para la guerra” y “El cuerpo de las mujeres no es botín de guerra”, en tanto que para las mujeres en las zonas de conflicto armado, la situación no sólo tiene que ver con la confrontación armada entre los diferentes actores, guerrilla, militares y paramilitares, sino también con el abuso sexual, el maltrato físico, el chantaje y la presión a que son sometidas por los diferentes actores del conflicto. En Colombia, al igual que en otros países que han vivido la guerra, la violencia sexual contra las mujeres es utilizada como arma de guerra, como una manera de deshonrar al enemigo o como un trofeo.
Durante estos diez años la Ruta se ha propuesto incidir en la construcción de imaginarios sociales que contribuyan a  instaurar una cultura en la que las salidas políticas negociadas noviolentas, sean parte integral de la vida cotidiana. Al decir de sus líderes “La Ruta Pacífica es una propuesta que ha permitido que las mujeres recuperemos la esperanza y la confianza en nuestra capacidad de incidir políticamente en el futuro del país, en construir un futuro mejor para nosotras y las nuevas generaciones”.