La Ruta Pacífica es una propuesta política feminista, de carácter nacional que trabaja por la tramitación negociada del conflicto armado en Colombia, y por la visibilización de los efectos de la guerra en la vida de las mujeres. Nos declaramos pacifistas, antimilitaristas y constructoras de una ética de la No violencia en la que la justicia, la paz, la equidad, la autonomía, la libertad, y el reconocimiento de la otredad son principios fundamentales.
Desde su conformación venimos haciendo parte del creciente movimiento ciudadano por la paz, que desde la sociedad civil ha dicho NO a la guerra. Forman parte de La Ruta Pacífica más de 350 organizaciones y grupos de mujeres coordinadas en 9 regionales: Santander, Bolívar, Valle del Cauca, Risaralda, Bogotá, Putumayo, Antioquia, Chocó y Cauca.
Surgimos públicamente en 1996 como respuesta a la grave situación de violencia en la que se encuentran las mujeres en las zonas de conflicto, tanto en las áreas rurales como urbanas; violencias que han sido invisibilizadas y subvaloradas por las violencias que se suponen son más fatales. Nosotras validamos todos los esfuerzos para lograr la negociación entre el Estado y los diferentes actores armados, que contemplen la urgencia de un acuerdo humanitario, el cese al fuego, el respeto de los derechos humanos y la aplicación del Derecho Internacional Humanitario. Creemos que el país no puede darse el lujo de abortar el actual proceso de diálogos de paz, como ocurrió en 1984 y en el 91. Ese es nuestro empeño y nuestra convicción y trabajamos para que las mujeres no sólo nos veamos y expresemos como víctimas de la guerra, sino como actoras sociales y políticas del proceso de Negociación y de construcción de la PAZ.
Las Mujeres de la Ruta provenimos de todos los sectores sociales: profesionales, intelectuales, estudiantes universitarias, Indígenas, Negras, incluso hombres. Sin embargo su base social esta conformada fundamentalmente por sectores populares, quizá las que padecen de la manera más violenta el conflicto armado, todas son mujeres que han decidido romper el silencio, y el ciclo de miedos que produce la guerra.
Planteamos la protesta, LA MOVILIZACION SOCIAL, como nuestra forma más típica de aparecer, con lo que buscamos, expresar a la sociedad Colombiana que estamos en desacuerdo con la guerra, como la forma efectiva de solucionar los conflictos; y mostrar que la Paz no es sólo el resultado de la negociación del conflicto armado, es también la reconstrucción moral, ética y cultural de cada pueblo, ciudad o región.
El conflicto armado colombiano, lo entendemos como un asunto geopolítico, ello queda demostrado, con el hecho de que el centro de los conflictos está, donde se concentra nuestras mayores riquezas como nación. Urabá, Putumayo, Magdalena Medio, Sur de Bolívar, etc. Consideradas zonas estratégicas para el desarrollo de grandes macroproyectos.
En el contexto de guerra que vivimos en Colombia los actores armados violan mujeres, prohíben la movilización, la organización y condicionan el modo de vestir, bajo la amenaza de convertirlas en objetivo militar. Asesinan a las mujeres por los nexos familiares y afectivos que sostengan con cualquiera de los actores armados. Además de lo anterior el 70% de las personas afectadas por el desplazamiento (2 millones) son mujeres, niñas y niños.
Para llevar a cabo nuestras propuestas, las mujeres en Ruta estamos construyendo un lenguaje propio. Reconstruimos los símbolos que refuerzan la guerra, la exclusión y el exterminio. Nuestra propuesta simbólica y poética construye nuevos símbolos, lenguajes y prácticas sociales y políticas; por esta razón, las marchas, los encuentros de Mujeres, más que un encuentro, son un ritual, donde expresamos de diversas maneras las potencialidades femeninas para abordar el conflicto armado colombiano.
