MISIÓN

La Ruta Pacífica de Mujeres es un movimiento feminista y pacifista con  un accionar político, cultural y social dirigido a fortalecer la visión feminista del  pacifismo, la no-violencia y las resistencias civiles y promover la inclusión de las propuestas políticas y sociales de las mujeres colombianas.

Para la Ruta, el feminismo es una postura ético política, pacifista, antiguerrerista, no-violento a través de la cual se impulsan transformaciones en lo público y lo privado que contribuyen a la construcción de la paz  y la justicia social en el país.

PRINCIPIOS

Verdad
Justicia
Reparación
Esperanza
Paz
Equidad
Autonomía
La libertad y el reconocimiento de la otredad

 

ESTRATEGIAS

Movilización.
Formación.
Comunicación y acción  pública: en la búsqueda de crear una opinión pública favorable a la negociación.
Expresión simbólica.
Alianzas
Reparación individual y colectiva.

 

PROPÓSITOS

Los mayores esfuerzos de la Ruta estarán concentrados en la difusión del pacifismo y la no violencia, en la inclusión de las agendas de las mujeres en los procesos sociales y políticos y   en la redefinición de un nuevo contrato social en el que no solo participen las mujeres como sujetos sociales y políticos;  sino también,  en el cual se propenda por transformaciones en lo privado y en lo público.

La búsqueda de la paz y el logro de la justicia social se constituye para las mujeres en una oportunidad para avanzar en la construcción de un  nuevo contrato social en el que participen todas las fuerzas sociales y políticas del país sin exclusiones.

Tanto la democracia como la ciudadanía deben ser experiencias sociales y políticas en las cuales se otorgue espacio a las diferencias por sexo, por cultura, por etnia,  por opción sexual, entre otras, lo cual implica reconocer que la democracia y la ciudadanía, en nuestro país, no han sido una experiencia social y política para un gran conglomerado de seres humanos, entre ellos las mujeres. 

La ciudadanía para las mujeres en Colombia no se ha plasmado aún como un valor central de la democracia ni como un sistema institucional legítimo. En este sentido, en el tejido social colombiano se manifiesta las características cambiantes, ambiguas y diversas de las identidades étnicas, culturales, regionales y sexuales de la sociedad colombiana.

En este contexto la sociedad colombiana, reclama la aceptación plena de las experiencias y voces silenciadas de las mujeres y de los tejidos culturales propios de las regiones y de las etnias; para ello, es necesario el reconocimiento y la legitimidad colectiva de la memoria de las experiencias compartidas, de la memoria de las experiencias de las diferencias con otros/as y de la memoria de los conflictos resultantes de los conflictos vividos.