* 3000 Mujeres hacia Quibdó

25 de Noviembre
Día Internacional del No
a la Violencia contra las Mujeres

Motivadas por la necesidad de seguir firmes en nuestra apuesta por defender la vida digna y rechazar la guerra, las mujeres de la Ruta pacífica, en compañía de mujeres y hombres de otras organizaciones y movimientos sociales, nos movilizaremos en solidaridad con las mujeres chocoanas.

Entre el 23 y el 26 de noviembre, mujeres de las nueve regionales viajaremos por las carreteras del país hasta llegar a Quibdó, allí nos esperarán las mujeres chocoanas que por ríos y veredas se abrirán paso hasta nuestro encuentro.

¿Por qué el Chocó? Porque sabemos que es uno de los departamentos más afectados no solo por el abandono histórico del Estado sino también por la disputa territorial que allí libran los actores armados, porque el desplazamiento forzado y el confinamiento han sido parte de la realidad vivida por sus pobladores y porque la guerra ha dejado huellas particularmente dolorosas en la vida y el cuerpo de las mujeres. A pesar de esto las comunidades han construido también una historia de resistencia pacífica.

El Chocó es uno de los departamentos más empobrecidos, el año pasado la miseria presentó un índice del 23.5%. y la pobreza aumentó a un 62.2%, gran parte de la población no tiene acceso a salud, educación, buena alimentación y empleo, a pesar de ser también una de las regiones más ricas en recursos naturales; Su gran diversidad biológica sumada a su ubicación estratégica, la hace una de las zonas más atractivas para grupos empresariales nacionales e internacionales, que ven en el diseño y ejecución de megaproyectos la oportunidad para obtener ganancias económicas, a costa de la explotación de la tierra y de causar el desarraigo y el desplazamiento de miles de familias chocoanas.

Inmersas en una realidad compleja, las mujeres siguen siendo constructoras de resistencia, su lucha es cotidiana, a veces invisible como invisible han sido las secuelas del conflicto armado ante los ojos de un país a veces indiferente y amnésico.

Pero la Ruta Pacífica y las mujeres del Chocó no se cansarán de pedir públicamente que la Verdad, la Justicia y la Reparación sean una realidad. Su defensa del territorio se mantiene y fortalece a pesar de los miedos y las presiones.

También por eso nos movilizamos, porque queremos territorios libres de armas e imposiciones, porque no queremos ni la guerra que destruye ni la paz que oprime, porque queremos vivir libres y dignamente.

Movilización,una apuesta por la salida a la crisis humanitaria

La Ruta pacífica de Mujeres ha construido una historia de solidaridad con las mujeres y los pobladores de diferentes lugares del país afectados por la guerra. Hemos emprendido nuestra marcha una y otra vez para visibilizar lo que le ocurre a las mujeres, para denunciar las situaciones de injusticia e impunidad y para exigir acciones del Estado frente a esas realidades. En el 2001 viajamos a la ciudad de Barrancabermeja, en el 2002 las mujeres caminamos juntas por las calles maltratadas de la comuna 13 de Medellín, en el 2003 nos dirigimos al putumayo para rechazar las fumigaciones que conducen a la miseria, en el 2004 hicimos una premovilización al Chocó, en julio de este año nos solidarizamos con las mujeres del Cauca, región de luchas y resistencias, y el próximo 25 de noviembre, en el marco del día internacional del NO a la violencia contra las mujeres, la Ruta llegará hasta Quibdó.
Un acto simbólico de memoria y reparación, una gran marcha y un foro para conocer los efectos de la guerra en la vida y el cuerpo de las mujeres, harán parte de la movilización nacional de mujeres al Chocó.
Creemos que en este momento histórico donde el conflicto armado se intensifica en algunas regiones, donde las organizaciones comunitarias siguen siendo duramente golpeadas y donde nuevas dinámicas de lucha por el poder se configuran, las mujeres debemos seguir jugando un papel determinante en la defensa de los Derechos Humanos y en la apuesta por una salida negociada al conflicto armado.
Es necesario mantener nuestra memoria colectiva pues partir del olvido solo conducirá al no reconocimiento de nuestra historia, las comunidades negras e indígenas que habitan el departamento del Chocó tienen un reto mayor frente a la defensa de su historia y sus raíces, que es en últimas la defensa de sus territorios ancestrales.
Las mujeres de la Ruta pacífica acompañamos a las mujeres del Chocó porque seguimos creyendo en la solidaridad, creemos también en la fuerza de las palabras, creemos en el símbolo, el rito y el poema, a través de ellos conjuramos el miedo y seguimos adelante, exigiendo, nombrando, visibilizando, y construyendo.

Propuestas

Para enfrentar la Crisis Humanitaria que vive el departamento del Chocó y que afecta de manera diferencial a las mujeres, niñas niños, los grupos, organizaciones y mujeres que integran la Ruta Pacífica, proponemos:

* Que los procesos de paz que se adelantan en el país, se realicen en le marco de la negociación política, el respeto a los derechos humanos de mujeres y varones, la no militarización de la vida civil y de verdad, justicia y la reparación. Dichos procesos deben tener como marco la resolución 1325 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas de 2000.

* Al Congreso de la República, al gobierno nacional y local formular medidas de emergencia que permitan enfrentar la crisis humanitaria que vive el Chocó y asignar recursos que faciliten su superación. Las medidas deben tener en cuenta la situación de las mujeres y las niñas e incluir la participación de las organizaciones sociales y de los grupos de mujeres.

* Al Congreso de la República, realizar de manera inmediata el control político al gobierno colombiano, para que de cumplimiento a la Sentencia T-025 de la Corte Constitucional, acerca de la protección y restitución de los derechos de las personas en situación de desplazamiento forzado y de las mujeres que viven el desplazamiento.

* A las autoridades estatales del orden nacional y local, el respeto a los territorios que ancestralmente han sido propiedad de las comunidades afro-descendientes e indígenas y la vinculación de dichas comunidades y de las mujeres, en los proyectos de desarrollo de la región.

* A las organizaciones del Estado la información desagregada por sexo, edad y etnia acerca de la situación de los derechos humanos de las mujeres y niñas chocoanas en el marco del conflicto armado.

Ni guerra que nos destruya,
Ni paz que nos oprima.